El último late night (2023): crítica de una película de terror con un final decepcionante


¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar para conseguir audiencia? El último late night (Late Night with the Devil), dirigida por Cameron y Colin Cairnes, nos traslada a la televisión estadounidense de los años setenta para presentarnos una historia de terror que mezcla lo sobrenatural con el espectáculo televisivo. Una propuesta original que utiliza la estética de los programas nocturnos de la época para construir una atmósfera inquietante y jugar con los límites entre la realidad y la ficción.

La película parte de una idea interesante y consigue despertar la curiosidad gracias a su ambientación y a la sensación de estar presenciando una emisión que se descontrola progresivamente. Sin embargo, aunque tiene elementos que funcionan, su desenlace me ha dejado bastante insatisfecha. Y es que una cosa es apostar por la ambigüedad y otra muy distinta es terminar una película sin tener demasiado claro qué ha sucedido realmente.

⭐⭐⭐☆☆ (3/5)

Una propuesta de terror original y visualmente atractiva que destaca por su ambientación, pero cuyo final no me ha convencido y termina restándole fuerza al conjunto.

📖 SINOPSIS

En 1977, Jack Delroy es el presentador de Night Owls, un programa nocturno que atraviesa una mala racha de audiencia. Desesperado por recuperar su popularidad, decide organizar una emisión especial de Halloween que promete convertirse en un acontecimiento televisivo.

Entre los invitados se encuentra Lilly, una joven que sobrevivió a un supuesto ritual satánico y que ahora vive bajo la supervisión de una investigadora especializada en fenómenos paranormales. La intención es ofrecer un espectáculo capaz de sorprender a los espectadores y devolver al programa el éxito perdido.

Sin embargo, lo que comienza como una emisión diseñada para entretener pronto se transforma en una experiencia cada vez más perturbadora. Las cámaras siguen grabando mientras los acontecimientos empiezan a escapar del control del presentador.

🎬 DIRECCIÓN Y RITMO

Cameron y Colin Cairnes apuestan por una fórmula bastante particular: presentar prácticamente toda la historia como si estuviéramos viendo una antigua grabación televisiva. Este recurso funciona especialmente bien al principio, porque nos introduce de lleno en la estética de los años setenta y consigue que el programa parezca real.

La recreación del plató, los decorados, el público y la manera de conducir la emisión ayudan a construir una atmósfera muy conseguida. La película sabe aprovechar ese entorno para generar incomodidad y convertir un espacio pensado para entretener en un escenario cada vez más siniestro.

El ritmo es pausado durante buena parte del metraje, ya que necesita presentar a los invitados y establecer las dinámicas del programa antes de que comience el verdadero horror. No me parece necesariamente un defecto, porque esa aparente normalidad contribuye a que los acontecimientos posteriores resulten más inquietantes.

El problema es que, aunque la película consigue mantener el interés con su planteamiento, no siento que termine de aprovechar todo su potencial. La historia va acumulando situaciones extrañas y momentos perturbadores que parecen conducir hacia una conclusión contundente, pero el desenlace no termina de estar a la altura de las expectativas que genera.

🎭 ACTUACIONES

David Dastmalchian es uno de los puntos fuertes de la película. Su interpretación de Jack Delroy consigue transmitir el carisma de un presentador acostumbrado a controlar el espectáculo, pero también la inseguridad de un hombre obsesionado con recuperar el éxito profesional.

El actor sabe moverse entre la aparente tranquilidad que exige su trabajo y la creciente desesperación de alguien que empieza a perder el control de la situación. Su presencia sostiene buena parte de la película y ayuda a que el protagonista resulte interesante incluso cuando sus decisiones son cuestionables.

Laura Gordon, como la doctora June Ross-Mitchell, aporta credibilidad a la parte más racional de la historia, mientras que Ingrid Torelli resulta inquietante en su interpretación de Lilly.

En general, las actuaciones cumplen y contribuyen a mantener la tensión. El problema, al menos para mí, no está tanto en los intérpretes como en la manera en que se resuelve la historia que protagonizan.

📷 FOTOGRAFÍA

Si hay algo que destaca especialmente en El último late night, es su ambientación.

La película recrea con bastante acierto la televisión estadounidense de los años setenta. El vestuario, los peinados, los decorados y la iluminación ayudan a crear esa sensación de estar viendo un programa antiguo que, por algún motivo, ha terminado convirtiéndose en una pesadilla.



La fotografía también resulta importante para mantener la ilusión de la retransmisión. El uso de las cámaras, los encuadres y la estética televisiva refuerzan la sensación de realismo, haciendo que los acontecimientos parezcan formar parte de una emisión auténtica.

Además, el plató se convierte progresivamente en un espacio incómodo. Lo que al principio parece un escenario perfectamente controlado termina adquiriendo una atmósfera amenazante, como si algo oscuro se estuviera abriendo paso detrás de las luces y las sonrisas del espectáculo.


Es uno de los aspectos mejor trabajados de la película y una de las razones por las que su propuesta consigue llamar la atención.

Más allá del terror sobrenatural, la película plantea una crítica al mundo del entretenimiento y a la necesidad de conseguir audiencia a cualquier precio.

Jack Delroy necesita recuperar el éxito de su programa y está dispuesto a convertir una situación delicada en un espectáculo televisivo. Lo importante es mantener a los espectadores pegados a la pantalla, aunque para conseguirlo tenga que jugar con el miedo, la credulidad y el sufrimiento de otras personas.

Esta idea resulta interesante porque conecta perfectamente con la actualidad. Aunque la historia transcurre en los años setenta, la búsqueda constante de atención, las polémicas diseñadas para generar audiencia y la explotación de situaciones extremas siguen estando presentes en los medios de comunicación.

La película invita a reflexionar sobre hasta qué punto el entretenimiento puede terminar convirtiéndose en una forma de explotación. ¿Importa más descubrir la verdad o conseguir que el público no cambie de canal?

Es una lectura que aporta algo más de profundidad a la historia, aunque me habría gustado que todos los elementos planteados tuvieran una resolución más satisfactoria.

⭐ VALORACIÓN

El final es, sin duda, lo que menos me ha gustado de la película.

Durante buena parte del metraje, la historia va construyendo una serie de situaciones que parecen conducir hacia una explicación sobre lo que está sucediendo en el programa. Sin embargo, cuando llega el desenlace, la película apuesta por una ambigüedad que, personalmente, no me ha convencido.

En los últimos momentos, Jack cree estar viendo a su esposa, Madeleine, y acaba apuñalando a Lilly. La situación es impactante, pero también deja abiertas varias preguntas sobre lo que acaba de ocurrir.

¿Estamos ante una manifestación sobrenatural? ¿Jack está experimentando una alucinación? ¿Qué parte de lo que vemos responde a los acontecimientos reales y cuál está condicionada por su percepción?

Entiendo que el terror no necesita explicarlo absolutamente todo y que los finales abiertos pueden ser muy efectivos cuando están bien construidos. De hecho, hay películas que ganan fuerza precisamente porque dejan al espectador reflexionando sobre lo que acaba de ver.

⚖️ LO MEJOR / LO PEOR

Lo mejor

La ambientación: la recreación de un programa nocturno de los años setenta está muy conseguida.

La originalidad de la propuesta: utilizar una emisión televisiva como estructura para una película de terror le aporta personalidad.

David Dastmalchian: su interpretación es uno de los elementos más sólidos del conjunto.

La atmósfera: la tensión va creciendo y el plató termina convirtiéndose en un escenario inquietante.

La crítica al sensacionalismo: la obsesión por la audiencia y la explotación del miedo aportan una lectura interesante.

Lo peor

El desenlace: la ambigüedad del final no me ha resultado satisfactoria.

La falta de respuestas claras: quedan demasiadas dudas sobre lo ocurrido y sobre la naturaleza de los acontecimientos.

El ritmo pausado: aunque ayuda a construir la atmósfera, puede hacerse algo lento para determinados espectadores.

El potencial desaprovechado: la idea de partida es muy interesante, pero considero que la resolución no está a la misma altura.

⭐ VALORACIÓN

El último late night es una película que parte de una idea original y cuenta con una ambientación muy cuidada, una propuesta visual interesante y una interpretación protagonista bastante convincente. Su manera de recrear un programa de televisión de los años setenta le proporciona una identidad propia y permite construir una atmósfera que funciona especialmente bien durante buena parte del metraje. Sin embargo, en mi caso, el final ha pesado demasiado en la valoración general. No me ha convencido esa forma de cerrar la historia dejando tantas incógnitas sobre lo que ha sucedido realmente. Entiendo la intención de jugar con la percepción y con lo sobrenatural, pero considero que la ambigüedad debería aportar algo más que incertidumbre.

No necesito que todas las películas expliquen cada detalle, pero sí que sus finales me dejen una sensación de cierre, aunque sea inquietante o interpretable. Aquí me he quedado con demasiadas preguntas y con la impresión de que una propuesta que prometía bastante no termina de rematarse.

¿La recomiendo? Sí, con reservas.

Puede interesar a quienes disfruten del terror sobrenatural, las atmósferas setenteras y las películas que experimentan con su formato narrativo. También puede funcionar para quienes prefieren los finales abiertos y disfrutan buscando sus propias interpretaciones.

En mi caso, sin embargo, no ha sido una experiencia tan satisfactoria como esperaba. Reconozco sus aciertos, pero el desenlace me ha decepcionado y ha terminado condicionando mi opinión. En definitiva, El último late night tiene una buena idea, una ambientación estupenda y momentos interesantes, pero para mí se queda a medio camino. Porque crear expectación durante toda una película está muy bien, pero también hay que saber qué hacer con ella cuando llega el momento de terminar la historia.

🎬 TRAILER

🎬 FICHA TÉCNICA

Título original: Late Night with the Devil
Título en España: El último late night
Directores: Cameron Cairnes y Colin Cairnes
Guion: Cameron Cairnes y Colin Cairnes
Reparto: David Dastmalchian (Jack Delroy), Laura Gordon (June Ross-Mitchell), Ian Bliss (Carmichael Haig), Fayssal Bazzi (Christou), Ingrid Torelli (Lilly) y Rhys Auteri (Gus McConnell).
Año: 2023
País: Australia
Género: Terror sobrenatural
Duración: 93 minutos
Fotografía: Matthew Temple
Música: David Friend y Lachlan Anderson
Distribución: IFC Films
Valoración: ⭐⭐⭐☆☆ (3/5)
Dónde ver: En España actualmente en Netflix.